Crédito de la fotografía: Departamento de Estado de E.E.U.U. en cooperación con el centro para el deporte, la paz y la sociedad de la Universidad de Tennessee. Fotógrafo: Jaron Johns
La experiencia de perder una extremidad puede ser un proceso emocionalmentey físicamente desafiante. Sin embargo, si cuentas con el tiempo y el apoyo adecuado, es posible llegar a una adaptación adecuada y vivir una vida plena y satisfactoria. Quiero dejarte algunos consejos útiles para ayudarte a afrontar los retos físicos y emocionales asociados con la amputación:
- SIENTE Y PROCESA TUS EMOCIONES: Es muy natural sentir varias emociones, como tristeza, ira, frustración o miedo, después de perder una extremidad. Date permiso de sentirlas y tómate el tiempo necesario para procesarlas. No te juzgues a ti mismo por lo que sientes y busca apoyo emocional si lo necesitas. Sentir estas emociones no te hace menos fuerte y valiente.
- BUSCA APOYO EMOCIONAL: No enfrentes la pérdida solo. Busca el apoyo de familiares, amigos, profesionales de la salud o grupos de apoyo que conozcan sobre el camino de perder una extremidad. Compartir tus experiencias con otros que hayan pasado por situaciones similares te hará sentir comprendido y los consejos serán útiles.
- MANTEN UNA ACTITUD POSITIVA: Esta es una opinión controversial, que en lo personal, diría, habiéndote dado el permiso de llorar, procura tener una actitud positiva y optimista frente a los desafíos que puedas enfrentar. Tu cerebro se sumirá en la narrativa que tengas. Si te enfocas solo en lo negativo, tu cerebro lo creerá, mientras que si te enfocas en tus fortalezas, en lo que puedes hacer y en las oportunidades que la vida aún tiene para ofrecerte, tu cerebro comenzará a ver las cosas de forma diferente. Cultiva gratitud por las cosas buenas en tu vida y encamina tu energía hacia lo que puedes controlar.
- CUIDA TU BIENESTAR FÍSICO: Es importante cuides de tu cuerpo, después de tener una amputación, ya sea por un trauma o de forma programada, ya que garantizará que tengas una recuperación lo más exitosa posible. No olvides seguir las recomendaciones de tu médico y terapeutas, no descuides la rehabilitación física y haz ejercicio regularmente guiado por un profesional para fortalecer tu cuerpo y no perder masa muscular.
